Articulo Publicado en la Revista MedHealth de la republica dominicana - Psychiatricanswers

Psychiatric Answers
The Place to Get Answers About Mental Health
Go to content

Main menu:


Articulo Publicado en la Revista MedHealth de la republica dominicana (Subsidiaria de la revista HOLA de espana)


EL TRASTORNO BIPOLAR infantil se remonta a los tiempos en los que el movimiento psicoanalista estaba en control de la psiquiatría. Los niños no tenían suficiente desarrollo del ego como para experimentar depresión. Este absurdo persistió hasta los años 90. Recuerdo que fui testigo de la cancelación de una psiquiatra francesa porque diagnosticó con trastorno bipolar a una niña de 13 años cuyos padres tenían esta enfermedad. Ella era profesora de un centro de entrenamiento en psiquiatría infantil y la jefa del departamento le habló en tono alterado, preguntándole cómo se atrevía a recetarle litio a una "niña tan pequeña". Para ponerlo en perspectiva, esa misma psiquiatra no se inmutó cuando la misma niña llegó a la unidad psiquiátrica tomando Ritalina, una sustancia que actúa en el cerebro de forma similar a la cocaína. Esto ha sido demostrado en varios estudios, incluyendo uno publicado por la doctora ora Volkow, directora del National Institute on Drug Abuse (NIDA).
También contribuye el escaso conocimiento que muchos psiquiatras tienen del concepto moderno de "trastorno del espectro bipolar". Esto significa que la presentación de esta enfermedad puede ser multifacética y no bimodal como la describió Emil Kraepelin en 1845. Esto es importante, como la idea de que bipolar es solo la forma severa que contribuye al estigma que conlleva esta etiqueta y que hace que muchas personas con casos leves de esta enfermedad reaccionen con un "yo no estoy loco". De la misma manera, muchos doctores diagnostican con "depresión y ansiedad" a ciertos pacientes con síntomas leves, al confundir agitación con ansiedad. La principal diferencia del trastorno bipolar entre los niños y los adultos es simplemente la manifestación. Los elementos genéticos y las alteraciones en los procesos de comunicación neuronal son los mismos. Por ejemplo, un adulto en estado maníaco
puede decir un chiste fuera de tono en frente de la esposa de su jefe o comprar un vehículo que no puede pagar. En un niño, un estado mental similar se puede manifestar con una frase provocativa hacia su maestra, desafío al padre o mediante actos de violencia injustificada.

¿Trastorno bipolar o un cambio de humor?
En el trastorno bipolar hay cambio del humor que no tienen una justificación o son respuestas desproporcionadas a los estímulos que los provocaron. Por otro lado, los cambios usuales del humor se producen de forma gradual, mientras que en la bipolaridad la persona pasa de "cero a 100" en un segundo. En una investigación que organizó el National Alliance on Mental Illness (NAMl) en los años 90, se encontró que el 60 % de su miembros participantes tardaron más de seis años desde su primer encuentro con un profesional de la salud para ser diagnosticados con el espectro de trastorno bipolar.  La mayoría de ellos recibieron el diagnostico de depresión y a los demás les atribuyeron que padecían ansiedad, síndrome post-traumático, trastornos de ajuste social, etc.
Falta mucho por educar. Por un lado, está el estigma que lleva el no querer admitir que se padece una enfermedad controlable y también el temor de muchos doctores que no se atreven a decirles a sus pacientes "eres bipolar y estos son los síntomas que te identifican como tal". Se esconde la cabeza en la arena con la fantasía de que los problemas desaparecerán.
Siempre me ha parecido irónico que un doctor no tiene problemas en decirle a una madre "su niño tiene cáncer del cerebro y las posibilidades de vida son de un 20 %, a los dos años". Ese mismo doctor encuentra difícil explicarle a otra madre que "su hijo tiene la misma enfermedad que ya sabemos padece su padre. La buena noticia es que la podemos controlar con unos medicamentos que se les da a los niños con epilepsia y no tienen mayores problemas".

Los tratamientos para el trastorno bipolar
En 2014, el National Institute of Mental Health (NIMH) recopiló varios estudios de investigación obre el uso de Transcranial Magnetic Stimulation para los períodos depresivos de la enfermedad bipolar. Esto resulta relevante porque este tratamiento es benigno y resulta atractivo para las personas que no les gusta tomar medicinas.
También hemos progresado en la aceptación de la enfermedad bipolar en niños. Desde 2002 existe una directriz oficial publicada por la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry (AACAP) que ha sido revisado en años posteriores. Desafortunadamente, esta academia y la asociación de psiquiatría se niegan a eliminar dos diagnósticos dañinos: desorden de conducta y el trastorno desafiante oposicional.
Estos dos lastres del pasado psicoanalítico son usados para evadir los diagnósticos de bipolaridad, trastorno obsesivo-compulsivo, fobia social, psicosis, etc.
Para explicarlo en simples palabras, estos diagnósticos son síntoma de enfermedades reales. Es como decir que el dolor de muela es una enfermedad, cuando sabemos que
puede ser la manifestación de una caries , un diente roto ...
¿A dónde hay que llevar a un niño que sospechamos que tiene trastorno bipolar? Aquí hay muchos centro de referencia, pero algunos no los recomiendo porque sus directores tienen su agenda personal y no son capaces de hacer una evaluación objetiva. Como ejemplo, puedo mencionar que en 2008 una señora de Ohio, Estados Unidos, me trajo a su hijo adolescente que estaba en tratamiento en un centro de mucho prestigio sin presentar mejoría. Al
muchacho lo habían diagnosticado con bipolaridad, pero también con déficit de atención y estaba tomando Adderall (una combinación de varias anfetaminas). Cuando ella llamó para hacer la cita, la encargada de mi consultorio le dijo: "Señora, yo le puedo garantizar que el doctor Mota le va a sugerir que pare el Adderall", a lo cual ella respondió que ya lo había pensado porque leyó mi libro y eso la motivó a viajar de Ohio a Florida en busca de una segunda opinión. Cuando el muchacho llegó a verme, ya había mejorado más de un 50 %, de acuerdo a lo que me dijo su madre, y solo tuve que hacerle un ajuste de las otras medicinas que tomaba.
Por otro lado, el Centro de Investigación de Enfermedad Bipolar que funciona en Tufts University Medical Center bajo la dirección del Dr. Nassir Ghaerni, en Boston, EE.UU., es 100 % confiable. Y por supuesto, hay varios doctores que tienen consulta independiente en otra ciudades estadounidenses como Miami, Orlando, New York o San Francisco. Entre ellos, varios dominicanos que son respetables y están muy al día. En República Dominicana hay varios psiquiatras con buena fama, pero el único con el cual mantengo una comunicación profesional es el Dr. José Ángel Saviñón. Él posee una red de psiquiatras hispanos formada por miembros de todo el mundo, muchos de ellos con excelentes conocimientos en esta área.

El abuso de los medicamentos
Muchos profesionales sanitarios atribuyen a los niños enfermedades que no tienen y entonces les dan medicinas que los ponen peor. Con el agravamiento vienen más medicamentos para tratar de aplacar el daño creado, como en el caso del muchacho que comentaba anteriormente que vino de Ohio. Cuando el 80 % de los pacientes tiene el
diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), yo les garantizo que más de la mitad de ellos están mal diagnosticados. Imagínese un dermatólogo que afirme que el 80 % de sus pacientes tiene psoriasis . .. ¿iría usted a verlo? La respuesta es obvia y, a pesar de ello, he visto casos donde no es el 80, sino el
90 %, y nadie mueve un dedo para cuestionar semejante práctica.
También es inconcebible que un maestro haga un diagnóstico médico y que mande a unos padres a obtener una receta de un pediatra. ¿Qyé le parecería si usted recibe esta nota de la maestra de su hijo? "Soy la profesora Pérez y quiero informarle que, luego de un detenido examen, he determinado que Pedrito padece de úlcera del
estómago y que debe llevarlo al pediatra para que le recete Omeprazol". Esto sería un escándalo a pesar de que el
Omeprazol es una medicina relativamente inofensiva. En cambio, la Ritalina tiene la misma potencia y efectos que la cocaína, y administrada a una persona que no tiene el TDAH la hace más violenta, causa insomnio y agrava la falta de atención.
Entonces, en lugar de corregir el error original se le recetan más medicamentos.

MANUEL MOTA-CASTILLO, MD
Jefe y director del programa de Residencia del departamento de Psiquiatria del Burrell College
Osteopathtic Medicine, Nuevo México

Copyright Psychiatric Answers © 2017
Back to content | Back to main menu